Como viene siendo habitual, he abordado esta práctica con ilusión; con la misma con la que afronto cualquier proyecto de la asignatura, pues ya está una en edad de hacer las cosas por pasión más que por obligación.
Visto el título, ya se pueden hacer una idea de que lo que hoy vamos a tratar es la toma de decisiones. A riesgo de caer en la repetición, me gustaría insistir una vez más, en la aplicabilidad de esta teoría a la vida cotidiana, pues a veces uno se culpa de indeciso; cuando en verdad, lo que está haciendo mal es presuponer que tomar una decisión es algo banal, que se puede llevar a cabo sin preparación alguna.
A lo largo de esta práctica, tomamos la UEM como empresa para ver que puntos se podrían mejorar, y lo más importante, que decisiones deberían darse para ello.
Si mal no he entendido, en este trabajo se pretende fomentar la organización de la toma de decisiones, frente a la decisión propiamente dicha; de ahí que en mi trabajo, dedique un porcentaje importante del mismo a explicar como tendría lugar la identificación de la situación, la fijación de objetivos... u otros aspectos que son esenciales para llegar a buen puerto en lo que a esta materia se refiere.
A título personal, considero que esta práctica es fruto de una evolución natural de las anteriores, en donde habíamos hablado de la planificación y la negociación. Justifico esta opinión, porque se me antoja muy difícil llevar a cabo una toma decisiones y en especial, una puesta en marcha, sin implicar esto una negociación con otros directivos, o personal en el que se delegue. Igualmente, es crucial ser un buen planificador para tomar decisiones, pues en vista de lo estudiado, parece que el mérito está en saber seguir escrupulosamente cada uno de los pasos indicados en teoría, pero una vez hecho esto, la decisión prácticamente se toma sola, pues atiende a una valoración en muchos casos cuantitativa, relativamente sencilla de dar.
Espero que les haya gustado la entrada y que "decidan" seguir pasando por aquí.
Al igual que en la práctica anterior, encuentro en esta unidad una aplicación clara a la vida real, en especial para quienes trabajamos a la par que estudiamos, y quienes más de una vez nos hemos visto en guerra con el calendario por "desaparecernos" días.